¿Por qué es importante?
El mundo avanza aceleradamente hacia las energías limpias, y el litio es clave para enfrentar este cambio reduciendo las emisiones de carbono. Su rol es central en la transición energética, especialmente por su uso en baterías para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento.
Aunque es ampliamente conocido por su importancia en la fabricación de baterías, un sector que en 2023 concentró el 84% de la demanda mundial de litio, y que se proyecta llegue al 89% en 2025, su versatilidad abarca también industrias como el vidrio, la cerámica, aleaciones para aplicaciones aeroespaciales y la producción de medicamentos. Esta diversidad de usos lo convierte en un recurso estratégico para las economías modernas.
A nivel global, la demanda de litio continúa creciendo: pasó de 920 mil toneladas LCE en 2023 a una proyección de 1.129 mil toneladas en 2024, y 1.404 mil toneladas para 2025.





